cuento V

Ahora sus pulmones se van llenando de agua. En cada sumergida usted trata de respirar pero solo consigue tragar mas agua. Bien, ahora vamos a la silla, sus munecas son atadas con fuerza al igual que sus pies, usted ya no se mueve tanto, ahora no le quedan fuerzas, ya esta exhausto, casi agonizante.

Esta era la parte que menos me gustaba al principio, despojarlo de su hombría me hace pensar en la mía. Si, esto es lo mas difícil. Y trato de llenar mi cabeza con cualquier cosa que me ayude a no oír sus gritos, pero es imposible. Descarga a descarga voy borrando de usted cualquier animo de seguir viviendo.

Nada

Descarga

Nada

!Que hable carajo!

Descarga

Nada

Descarga

!Carajo hombre abra la boca!, no entiendo por que insiste en quedarse callado, !diga algo!. No crea que me gusta hacer esto, es mi deber, mi trabajo. De su constante sufrimiento es del único lugar del cual se puede alimentar mi familia.

Advertisement

Una respuesta para “cuento V”

  1. Mateo Dice:

    Muy buena redaccion, es coherente y organizado, tiene gracia y creatividad. Muy bueno

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.